Siempre hemos sido capaces

    Campaña para acabar con la segmentación laboral de género en el transporte.

    11/05/2018.
    Siempre hemos sido capaces

    Siempre hemos sido capaces

    En una lluviosa mañana nos juntamos con las responsables de la Secretaría de las Mujeres de los sectores del transporte (Aéreo, Carretera, Ferroviario y Mar) para debatir sobre los principales problemas que se encuentran en sus sectores.

    “El reto que yo me propondría sería el eliminar los estereotipos” comentaba Luz Urbán, responsable de la Secretaría de las Mujeres del Sector Aéreo. Si las niñas vieran también a mujeres realizar todas aquellas ocupaciones en las que estamos acostumbradas a ver solo a hombres seguro que la historia cambiaría y a la hora de inscribirse en un módulo o formación concreta pensarían también en ellas y no las descartarían. Porque “cuando te dicen de chica: ¿qué quieres ser de mayor? Aunque te guste maniobrar con los aparatos no se te pasa por la cabeza hacer un módulo de mecánica o de maquinista de tren o metro porque no has visto nunca a una mujer en ellos”, comenta la responsable del Ferroviario, Eva Edesa.

    Sí, las mujeres de CCOO estamos en las mesas de negociación y consiguiendo que se introduzca el principio de igualdad en la negociación colectiva, “trabajando, muy codo con codo, con las personas responsables de Acción Sindical, de modo que, ya saben que como mínimo una de las cláusulas que tiene que haber en el convenio es la negociación de un plan de igualdad”. Sin embargo, cuando de elaborar planes de igualdad se trata, observamos que la principal desigualdad está en la inexistencia de mujeres en determinados sectores como es el del transporte.

    Y es que, como explica, Amaya Amilibia, responsable de las Mujeres del Sector de Carrera, “se trata de cuatro sectores muy masculinizado, donde el porcentaje de mujeres es menor que en otros”. Lo que se siente de modo más directo cuando provienes de sectores feminizados de donde provienen algunas de ellas. De hecho “yo empecé a trabajar en sanidad”, comenta Paloma Álvarez, la responsable de la Secretaría en el Sector del Mar.

    Pero, ¿por qué esta masculinización? Porque “desde siempre ha habido la idea de que eran ellos los que traían el jornal a casa y ellas se dedicaban al cuidado de la familia” responde Amilibia. Además, hay que explicar “cómo se accede a las grandes empresa. En el Sector Ferroviario las personas empleadas antes venían del servicio militar y ahora, por los títulos que se piden y que son formaciones profesionales que hacen pocas mujeres, las mujeres que se presentan son muy pocas y las que consiguen entrar en el caso de ADIF o de RENFE son las mínimas”.

    Esta falta de formación en determinadas materias tiene entre otras consecuencias “la falta de mujeres en el mundo del transporte de mercancías, el transporte internacional y nacional y que tampoco haya muchas conductoras de ambulancias o mujeres trabajando en aparcamientos”. Por no hablar del Sector del Mar, espacio que parece reservado en exclusiva a los hombres. No hay muchas mujeres ni en pesca, ni en marina mercante, ni tampoco en salvamento marítimo. El mar es un mundo muy duro para todo el mundo y no hay a penas mujeres embarcadas. “Si hay alguna mujer puede estar en las lanchas de salvamento. En acuicultura hay mujeres, pero en las granjas no hay muchas tampoco. Es el mismo problema en todo el sector. En las otras empresas que son de tráfico interior y de exterior hay mujeres pero éstas están casi todas puestos administrativos” concluye Paloma Álvarez.

    A la falta de mujeres en el ámbito del transporte y como otra expresión de la división sexual del trabajo encontramos se suma la circunstancia de que las mujeres que trabajan en estos sectores no lo hacen en todas las ocupaciones. “De hecho, según Luz Urbán, el Aéreo es un sector feminizado y por ejemplo en agencia de viajes el porcentaje de mujeres es superior al de hombres. No así en helicópteros, torres de control o control aéreos. En cuanto a las compañías aéreas hay ausencia casi absoluta de mujeres en los puestos de técnico de mantenimiento aéreo, en los servicios de personal de servicios auxiliares o en el de piloto, que debe haber un porcentaje de un 3%”.

    Lo mismo que sucede en el Ferroviario donde “poquitas son las mujeres maquinistas en RENFE o Metro o ocupándose del tráfico de mercancías o del mantenimiento de los trenes donde sólo hay un 2% de mujeres en infraestructuras”, añade Eva Edesa.

    Para intentar cambiar esta realidad, se han unido las cuatro responsables de la Secretaría de las Mujeres de los sectores del transporte y han buscado a las pocas mujeres que están en esos puesto de modo que aunque sólo fuera la excepción, se vea en una bonita foto realizada por Eva Sanabria y Carmen Bodenlle, que las mujeres siempre hemos sido capaces de desempeñar esos trabajos al igual que los hombres.

    Los medios de comunicación y la publicidad no muestran estas realidades, ni tampoco cuentan los aspectos positivos que tiene la entrada de mujeres en ámbitos masculinizados. “Porque ahora que hay una mujer en ese puesto, la gente que está trabajando con esa compañera dicen: ¡que cómo curra! ¡Es una máquina! y está haciendo un trabajo que se ha considerado hasta ahora masculino”. Por ello, aunque la publicidad en los medios no lo refleje, las responsables de la Secretaría de las mujeres que estén en los centros de trabajo conocen la existencia de mujeres de algunas mujeres en estos puestos y están dispuestas a ofrecer a la sociedad modelos femeninos para que sirvan de referencia las niñas.

    Con esta campaña la Secretaría federal y las de los sectores del transporte queremos demostrar que las mujeres siempre hemos sido capaces.

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