El Banco de España busca impunidad frente a la sanción impuesta por Trabajo a su imprenta de billetes por fraude en la contratación temporal

    En el recurso presentado, el Banco de España intenta culpabilizar a la Representación de las y los Trabajadores e incluso a la propia Dirección General de Trabajo de un supuesto perjuicio a la imprenta de billetes.

    08/10/2018.
    Imprenta de Billetes, IMBISA

    Imprenta de Billetes, IMBISA

    IMBISA (Imprenta de Billetes S.A., medio propio del Banco de España), ha sido sancionada por la Dirección General de Trabajo de la Comunidad de Madrid por una infracción grave en grado medio por la contratación en fraude de ley de 146 trabajadores durante los años 2016 y 2017.

    Ante esta sanción, IMBISA ha presentado un recurso de alzada por medio de la Asesoría Jurídica del Banco de España con el que pretende quedar impune de la infracción cometida con ese tipo de contrataciones fraudulentas e intenta culpabilizar a la Representación de las y los Trabajadores e incluso a la propia Dirección General de Trabajo de un supuesto perjuicio causado a IMBISA.

    “Más le valdría al Banco de España buscar dentro de IMBISA a los responsables de esa política de personal, que está haciendo imposible la consolidación de la plantilla necesaria para iniciar los procesos formativos que permitan un relevo generacional, sin pérdida de la experiencia profesional y los conocimientos imprescindibles en una industria de las características de la Imprenta de Billetes, en lugar de responsabilizar a quienes tienen el deber de velar por los derechos de los trabajadores y de vigilar que se cumplan las normas vigentes”, critica CCOO.

    TRES AÑOS DE DETERIORO DE LAS CONDICIONES LABORALES

    Desde que hace tres años, en noviembre de 2015, el Banco de España comprara a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) su rama de actividad de fabricación de billetes para asumir dicha actividad mediante una sociedad mercantil pública sobre la que tuviera el control total, la gestión de la sociedad se ha enfocado en minimizar los costes precarizando el empleo y deteriorando las condiciones laborales, y en ignorar el criterio técnico y profesional de las trabajadoras y trabajadores de la imprenta frente a las directrices del Banco de España.

    La política de contratación ya ha cosechado una sanción y sin embargo la temporalidad supera el 20%, muy por encima de lo contemplado en los acuerdos para el sector público, incluso en contra de las recomendaciones que el propio Banco de España incluye en sus informes anuales. Sin una plantilla estable suficiente, ni inversión en formación profesional, ni reconocimiento de las nuevas funciones que se han asumido a partir de la nueva dependencia funcional, aumentan las dudas sobre el futuro de la imprenta. Por otro lado, el equipo directivo ve premiada su gestión con incrementos salariales de un 8% de media entre 2016 y 2017.

    CCOO insiste en la necesidad de que el Gobierno y el Banco de España reafirmen su compromiso con el mantenimiento de la fabricación de billetes euro en nuestro país dentro del sector público, con una plantilla adecuada, con condiciones de trabajo dignas e inversiones en desarrollo profesional y tecnológico, que se haga público y se clarifique el proyecto de futuro para IMBISA, abriéndose a la participación de las y los trabajadores, y que se reconduzca el modelo de gestión que el Banco de España ha permitido que se implante en su medio propio y que, en los tres años que han pasado desde que se creó la sociedad mercantil, no ha hecho más que perjudicarla.

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