Sindicato en marcha

    224.179 compañeras y compañeros afiliados a FSC-CCOO son hoy una realidad incontestable de la fuerza y capacidad del sindicato para representar a las trabajadoras y trabajadores de las administraciones y empresas públicas, del transporte, de los medios de comunicación, la industria gráfica y papelera, de las telecomunicaciones o del ciclo integral del agua, entre otros sectores.

    27/12/2018. Pepe Fernández, secretario general de FSC-CCOO
    Pepe Fernández, secretario general de FSC-CCOO

    Pepe Fernández, secretario general de FSC-CCOO

    Una Federación en marcha y viva, que a lo largo del año 2018 se ha movilizado de forma sostenida con luchas laborales en todos los sectores y comunidades, siendo de especial relevancia la consecución del II Acuerdo para la Mejora del Empleo Público suscrito entre el Área Pública de CCOO y el Gobierno del PP el 9 de marzo. Se inició así la vía de la recuperación de los derechos arrebatados a un colectivo de más de tres millones de personas trabajadoras, que ha conducido en su aplicación y desarrollo a la implantación de mejoras en comunidades autónomas y ayuntamientos, además de los acuerdos obtenidos en la Administración General del Estado, Correos, Puertos, Renfe, Generalitat de Catalunya, Justicia, generalizándose la devolución de la negociación colectiva, secuestrada durante el más negro periodo de la crisis económica.

    El año que despedimos ha tenido varios hitos sindicales de relevancia singular, muchos circunscritos a ámbitos propios de empresas como ha sido la lucha contra el fondo buitre Springwater y su voluntad de destruir empleo en Unipapel y otras compañías, que se ha saldado con una importante victoria en la Audiencia Nacional; las huelgas de Amazon en el centro de trabajo de San Fernando de Henares, singulares en el panorama mundial de la empresa y que ha abierto una importante brecha sindical que está siendo emulada en otros países; o las numerosas movilizaciones y huelgas en Instituciones Penitenciarias, un aparato complejo y sensible del Estado.

    Asimismo el pasado 8 de Marzo supuso una inflexión para toda la organización, que acordó hacer de esa fecha una convocatoria de movilización general en coherencia con su vinculación y compromiso con la lucha de las mujeres y del movimiento feminista. Hubo una gran participación en los paros convocados en empresas y sectores, que debe ser superada en la convocatoria del próximo año, afianzando a CCOO como sindicato feminista, igualitario y con un compromiso indudable con las luchas por la igualdad, contra el terrorismo machista y por la plena participación de las mujeres en la vida y dirección del sindicato.

    La organización se fortalece si es útil para la gente trabajadora, si somos capaces de organizar, proponer, debatir, instruir, si nuestra acción se abre paso y somos capaces de convertir las movilizaciones en acuerdos beneficiosos para las personas afiliadas y el resto de trabajadores.

    Las señas básicas de identidad de CCOO son la participación, la propuesta para la acción, la toma de las decisiones de la forma más abierta y masiva posible y nuestro claro compromiso con la autonomía en la elaboración de nuestras políticas, que solo se referencian en la voluntad colectiva del sindicato.

    Un sindicato plural, movilizado, con propuesta y con una identidad clara, volcado en la defensa de los derechos de la gente trabajadora, en recuperar la totalidad de los derechos arrebatados y en el establecimiento de otros nuevos, como el reciente acuerdo firmado en Telefónica sobre la desconexión digital de sus trabajadores, un hecho relevante de proyección internacional que abre un camino inexplorado en la obtención de nuevos derechos ante nuevos retos.

    El próximo año presenta dificultades especiales, como las derivadas de la prolongada crisis política e inestabilidad legislativa, agravada por la aparición de sujetos políticos de ultraderecha en la vida parlamentaria -como es el caso de Andalucía-, o el proceso evidente de desaceleración del crecimiento económico que puede anticipar una nueva crisis económica.

    Hay que seguir con la hoja de ruta de CCOO: recuperar derechos, mejorar los salarios, revertir la reforma laboral y avanzar en el protagonismo de mujeres y jóvenes, reforzando para ello el sindicato en la acción cotidiana y en los centros de trabajo.

    Se está profundizando en el cambio de sociedad que la crisis económica y el capitalismo trata de imponer para perpetuar su dominación sobre la mayoría, creando una hegemonía cultural y social basada en la destrucción del empleo con derechos. Frente a esto hay que reforzar la solidaridad y la identidad sindical de CCOO como referente nítido para las trabajadoras y trabajadores, especialmente ante los desafíos que presenta el proceso avanzado de sustitución de mano de obra por la digitalización sin control, por la automatización supeditada exclusivamente a los intereses económicos del capital.

    Las trabajadoras y trabajadores protagonizaremos un 2019 reivindicativo, con grandes y nuevos retos, con un 8 de Marzo que tiene que suponer un salto cualitativo en la implicación del sindicato con las perspectivas feministas. Hay que proseguir en la reversión de las reformas antisociales, con el objetivo de ganar las elecciones sindicales, de volver a ser el primer sindicato de España, de incrementar la afiliación y nuestra influencia.

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