El servicio público de Prisiones registra la mayor siniestralidad laboral

    El próximo 28 de abril se celebra el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo; y de todos los empleados públicos de la Administración General del Estado, el colectivo de prisiones es el que registra mayor índice de siniestralidad laboral, a causa de las agresiones al personal penitenciario.

    26/04/2019.

    Según los últimos datos oficiales de la propia Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (IIPP), a lo largo del 2017 se notificaron por los centros penitenciarios 995 accidentes laborales, en los que resultaron accidentados 1.269 trabajadores penitenciarios, de los cuales 493 son trabajadores agredidos en acto de servicio, por trabajar en contacto directo con la población reclusa.

    La falta de recursos en las prisiones españolas, la progresiva precarización de sus condiciones laborales y la ausencia de políticas de prevención, son las causas principales del aumento de la siniestralidad laboral en las prisiones.

    El medio laboral penitenciario genera riesgos laborales múltiples (de seguridad, biológicos, psicosociales, acoso laboral y el más grave la epidemia de las agresiones).

    Los datos que se registran de las agresiones en el trabajo son preocupantes, un 71,85% de incremento entre los años 2008 y 2017. La Administración Penitenciaria sigue sin negociar un Plan de prevención y sin cumplir la normativa nacional y convenios internacionales en prevención de riesgos laborales, lo que es su responsabilidad, ya que la Administración es la garante de la Ley.

    La Administración Penitenciaria se esfuerza en ocultar las estadísticas de las agresiones, contabilizando incidentes y no trabajadores agredidos. Para acallar las voces del Congreso, que en el año 2016 exigían proteger la salud laboral de este colectivo, la Administración Penitenciaria creó un Protocolo para actuar cuando el daño ya está hecho, no para prevenir que éste ocurra. Este Protocolo de actuación (PEAFA) deja fuera la inmensa mayoría de las lesiones que suceden en el medio penitenciario, ya que sólo se investigan los daños físicos constatables mediante parte médico en los que exista voluntariedad de agredir por parte del interno, terminando la Administración catalogando la mayoría como accidentes leves.

    Sin lugar a dudas, la violencia en el trabajo tiene un impacto en la integridad física y mental del personal penitenciario que la sufre y en sus familias. Sin embargo, la seguridad y salud en el trabajo no suele ser una prioridad en las agendas de los gobiernos. Además las Administraciones parte de una situación de privilegio con respecto a cualquier empresa privada, y es que si no cumple la Ley de Prevención de Riesgos Laborales no se la puede sancionar con multas económicas y /o abrir la vía penal contra ellas. Es muy difícil y costosa.

    El próximo 28 de abril, día mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, CCOO demanda sumar todos los esfuerzos políticos e institucionales necesarios para que la prevención de riesgos laborales traspase los muros de las prisiones, y de una vez por todas, se proteja de manera eficaz, al personal penitenciario.

    Ver vídeo: Aumento descontrolado de las agresiones en prisiones

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